Archivo de la categoría ‘Escuelas de Recuperación’

Qué es y cómo funciona una escuela de recuperación

Martes, 20 de Octubre de 2009

Entrevista a la Lic. Marta Ghiotto, Vicedirectora de la Escuela Nº 16 “Gral. Ing. Mosconi”.

Diario “El Barrio de Villa Pueyrredon” 15 de Junio de 2004.
Por Ignacio Di Toma Mues. Link

Para interiorizarnos de como es el funcionamiento de una Escuela de Recuperación nos acercamos hasta la Escuela Nº 16 “Gral. Ing. Mosconi” perteneciente al Distrito Escolar Nº 16 en Villa Pueyrredón. La misma está ubicada sobre la Av. Mosconi al 2641. Nos recibió su Vice Directora, la Lic. Marta Ghiotto, que también es la coordinadora y supervisora pedagógica de las maestras de recuperación que trabajan en las escuelas comunes del distrito.

“Las escuelas de recuperación se iniciaron originalmente en los años ’70 y tuvieron su auge entre el año ’71 y el ’80. Nuestra escuela comenzó sus actividades en el año 1971” De esta manera nos introduce en el tema la Lic. Marta Ghiotto, para luego explicarnos, un poco más en extenso, cual era la concepción fundacional de este tipo de escuelas. “La recuperación estaba orientada a chicos, no deficientes mentales, pero con alguna problemática que no podía resolver la escuela común. El alumno ingresaba en la escuela de recuperación, se trabajaba con él y, no era así en todos los casos, cuando estaba totalmente recuperado volvía a la escuela común.”

Según la Lic. Ghiotto, esto fue así en una primer etapa. En muchas escuelas de la ciudad había también grados de recuperación, que dependían pedagógicamente de la escuela de recuperación, donde había una maestra recuperadora que trabajaba con 5 o 6 chicos que eran de matrícula especial. “Esta maestra trabajaba en una aula aparte con chicos que tenían algunas pequeñas diferencias en la edad, pero no demasiado, generalmente eran de 1º y 2º grado. Se suponía que el alumno en 3 º grado o bien se recuperaba, y se integraba a la escuela común, o bien pasaba a la escuela de recuperación.”

Esta modalidad se extendió hasta el año 1988, año en el cual se produce un cambio, y así nos lo explica la Lic. Ghiotto. “En realidad hay un cambio desde la política educativa y desde la misión docente. Lo que ocurría era que, por un lado, no todas las escuelas tenían grados de recuperación, en este distrito en ese momento había sólo 4 grados de recuperación, en las escuelas Nº 13, 22 y la 14, que dependían de nuestra escuela. Entonces un chico que empezaba 1º grado con un problema superable, pero que no podía ser trabajado por la maestra de la escuela común, tenía que trasladarse a una escuela que tuviera un grado de recuperación. Si se recuperaba volvía a su escuela de origen o, a veces, se quedaba en esa misma escuela. Si no lo lograba tenía que venir a nuestra escuela de recuperación. Todos estos traslados no favorecían una verdadera integración. Por esto a partir del año 1989 aparece la modalidad de que los chicos con dificultades sean sostenidos en la escuela común.”

Esta nueva modalidad hace que los grados de recuperación, que estaban a cargo de psicopedagogas, licenciadas en ciencias de la educación, psicólogas, dejasen de funcionar en forma cerrada. “La maestra recuperadora se convierte en una maestra de apoyo pedagógico en todo el primer ciclo” Esto produce, al decir de la Lic. Ghiotto, un resultado muy provechoso “Pasamos de tener 5 maestras recuperadoras en el ‘88, en nuestro distrito, a 28 en el 2004, y de 3 escuelas a 14 con esta modalidad. Esto implica que los chicos estén contenidos, que trabajen dentro de su propia escuela.” También nos afirma que de esta manera el alumno con dificultades comunes de aprendizaje evita el fracaso escolar que lleva inevitablemente a la deserción escolar.

Los cambios que se producen además hacen que cambie la propia matrícula de la Escuela Gral. Mosconi. La Lic. Ghiotto nos cuenta que “… hay más chicos contenidos afuera de nuestro establecimiento, pasamos de tener 120 alumnos a cerca de 80. Después del año ’96 y ’97, muchas escuelas, que no tenían maestras recuperadoras, comenzaron a aceptar a nuestros alumnos, que estaban en condiciones de pasar a una escuela común, acompañados de una maestra de nuestra planta. De esta forma comienzan a salir nuestras docentes para trabajar en el interior de las escuelas comunes. En realidad van acompañando, por ejemplo, a tres alumnos y terminan trabajando con 18 chicos de la escuela común que necesitan de su apoyo.”

De los 19 cargos de maestras que tiene la institución, 11 trabajan dentro de la escuela y 8 lo hacen fuera de ella.
Con respecto al régimen de enseñanza que tiene la Escuela Gral. Mosconi, la Lic. Ghiotto nos explica que “El chiquito que viene directamente a nuestra escuela o que en primer lugar estuvo en la escuela común y, a pesar de todo el apoyo recibido, no pudo integrarse porque se produjo un desfasaje muy grande, pasa luego a nuestra escuela. Tiene el mismo régimen pero con un programa adaptado. Reglamentariamente si termina 7º grado puede ingresar a una escuela secundaria, está habilitado desde lo legal. Ahora, desde lo real, si este chico fue mantenido en esta escuela es evidente que su problemática es importante, quizás porque es severa o porque no ha recibido desde el afuera los apoyos necesarios y entonces no pudo progresar, no está capacitado para ir a una escuela secundaria, caso contrario lo hubiéramos integrado a una escuela común.”

La pregunta que surge es ¿qué posibilidades tiene este alumno?

“Para los que terminan aquí existe nuestra orientación, justamente para evitar que los padres, quizás desprevenidos, lo ingresen en una escuela secundaria… en ese caso va al fracaso. Una de las salidas son los Ciclos Básicos de Orientación Laboral, en la Ciudad de Buenos Aires existen 8 establecimientos de este tipo. Nosotros trabajamos fundamentalmente con dos, uno en Villa del Parque y el otro en Belgrano.” nos responde la Lic. Ghiotto. Estos Ciclos Básicos tiene una duración de 3 años, son de doble turno y se desarrollan talleres con salida laboral.

“Si durante los 3 años llegara a evidenciarse, ha habido casos, una maduración o evolución, esas mismas escuelas se ocupan de su ingreso a un secundario. El camino no está cerrado. Desde ya todo esto es una opción de los padres. También trabajamos con los Centros de Formación Profesional de la calle Ramsay y a veces trabajamos con los Centros de Formación Profesional de San Martín”
En cambio, nos explica la Licenciada, los chicos que están en la escuela común, con apoyo de una maestra recuperadora, son promovidos con las mismas exigencias que sus compañeros, a lo sumo tendrán que hacer un recuperatorio o se propondrá una manera diferente de evaluación. “Estos chicos están en condiciones de ingresar a la escuela media.”

Por último hablamos de los alumnos integrados, que son chicos con necesidades más profundas, dificultades intelectuales. “Cuando se plantea la opción de integrar chicos con necesidades educativas especiales, que pueden ser mentales, siempre que la deficiencia mental no sea demasiado profunda, es una opción para aquellos que puedan verse beneficiados. Para estos casos se utilizan a las maestras de apoyo de las escuelas de recuperación que a partir de ese momento las llamamos integradoras”, pero también se plantean otros casos. “Ocurre que hay muchos chiquitos que recién en 3º grado empiezan a distanciarse, les cuesta la abstracción, no pueden lograr hacer operaciones complejas, pero están integrados al grupo, se sienten cómodos y son felices. Entonces no se considera positivo hacer un cambio, la escuela los acepta y se hace un trabajo, luego de un diagnóstico psicopedagógico, que llamamos de “adaptación curricular” donde se plantean objetivos diferentes al del resto de los alumnos. Estos chicos terminan séptimo con los contenidos equivalentes a un quinto o principio de sexto grado, que igualmente son muy valiosos. Nosotros luego orientamos a los padres, y ellos son los que deciden. El alumno va a recibir un boletín que dice promovido con adaptaciones curriculares, para esto se necesita un acuerdo previo con los padres que firman un contrato con la escuela” nos explica la Lic. Marta Ghiotto.

En el Distrito Nº 16 las escuelas que aceptan ser integradoras son la Nº 8; 14; 13; 1 y se está por incorporar la Nº 24. “No todas las escuelas son integradoras y no porque no quieran, sino porque no pueden, muchas tiene una población muy grande”
La charla continúa unos minutos más por carriles que llevan inevitablemente al abordaje de la gran crisis social, cultural y económica que está sufriendo el país y la Ciudad de Buenos Aires en general y nuestro barrio en particular, y los problemas de aprendizaje que esto genera en los alumnos de todas las escuelas de la zona.

Como despedida nos comenta que “Desde ya quiero decirte que todo este proyecto de escuelas con grados de recuperación e integración se debe a un trabajo en conjunto entre nuestra escuela y el Supervisor de Primaria en el Distrito, Luis María Rodríguez, y la Supervisora de Educación Especial, Susana Difondi.’’